Había un anciano que vivía en la zona
fronteriza del país. Crió un caballo. Un día, el caballo se escapó y no
lo encontró por ninguna parte. Su amigo vino a expresarle su pésame. Él
dijo: “Nunca se sabe. ¡Perder ese caballo en realidad puede ser una
bendición disfrazada!”Unos meses después, el caballo regresó y
trajo otro con él. Su amigo vino...