Había un loco. Se revolcaba en el barro, pisaba espinas y púas. Siempre estaba satisfecho consigo mismo y siempre discutía para demostrar que tenía razón. Más tarde se reunió con un médico competente que fue capaz de curarlo. Como resultado, gradualmente mejoró y se puso completamente bien.Sus amigos y parientes le contaban de su estado anterior....